ID de noticias: 15065
Fecha de publicación : 03 November 2015 - 13:09
La invasión estadounidense a Irák no puede ser denominada una "guerra", debido a sus injustas e infundadas justificacones, planteadas por el gobierno de Casa Blanca. En el siguiente artículo revisamos algunos hechos del evento citándose por el pensador, Noam Chomsky.


LHVnews, EE.UU;  La invasión de Irak no puede definirse seriamente como una guerra tal como la invasión nazi a Bélgica de 1940 no podía ser definida como una guerra contra Bélgica. La capacidad de resistencia de Irak era tan limitada que la invasión no puede siquiera describirse como una guerra desigual. La declaración del presidente George W. Bush, vestido con ropa de combate y parado en la cubierta del portaaviones Abraham Lincoln –"Estados Unidos y nuestros aliados hemos vencido”– completó un mito1 cuidadosamente construido. Por eso es importante que recordemos algunos hechos salientes.

Las razones oficiales eran engañosas

Cuando los tambores de guerra comenzaron a sonar, a partir de septiembre de 2002, Bush, Colin Powell y los demás funcionarios trataron de asegurarse de que entendiéramos las razones oficiales por medio de una dosis sostenida de auto-contradicción.Un día,la "única cuestión”era si Irak se iba a desarmar. Ari Fleischer, vocero de la Casa Blanca, decía:"Estamos convencidos de que ellos tienen armas de destrucción masiva –esto es de lo que se trataba y se trata la guerra”. Este fue el pretexto utilizado durante toda la farsa de desarme de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En realidad la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección (UNMOVIC) estaba haciendo un buen trabajo para llevar adelante el desarme de Irak, y podría haber continuado si ese hubiera sido el objetivo. Pero luego de que Powell y otros hubieran planteado solemnemente que esta era la "única cuestión”, el presidente Bush afirmó y a la vez rechazó este argumento anunciando que el desarme no era en absoluto el objetivo:aún cuando no hubiera existido un cuchillo de bolsillo en todo Irak,EUA hubiera invadido de todos modos, porque estaba comprometido con el "cambio de régimen”. Luego escuchamos que tampoco se trataba de eso. En la cumbre de las Azores,donde Bush y Tony Blair lanzaron su ultimátum a la ONU –"hagan lo que nosotros decimos o vuélvanse ‘irrelevantes’”– quedó claro que la invasión habría de llevarse a cabo incluso si Saddam y su banda abandonaban el país.Entonces,"cambiar el régimen” no era suficiente: debía modificarse por el régimen correcto, uno que, tomando prestada la terminología británica que solía regir en la región, brindara a los gobernantes estadounidenses una "fachada árabe”.

Otras veces escuchamos que el objetivo era la "democracia” en el mundo. Los pretextos dependían de la audiencia y las circunstancias. Ninguna persona pensante podría tomar esta charada seriamente. Para empezar, Irak no era una fuerza militar y había sido ampliamente desarmada durante los ‘90, a la vez que buena parte de la sociedad iraquí había sido empujada al borde de la supervivencia por las sanciones que, usando la cobertura de la ONU, habían impuesto EUA y el Reino Unido.

Su gasto militar y su economía representaban aproximadamente un tercio de los de Kuwait, que tiene apenas el 10% de la población iraquí, bastante por debajo de otros países de la región, y mucho más aún cuando se los compara con los de la superpotencia regional,Israel (actualmente, una base militar offshore de EUA).Y la fuerza invasora no sólo tenía un poder militar absolutamente abrumador, sino que también poseía amplia información útil para guiar sus acciones; información que había sido obtenida a través de la observación satelital y los sobrevuelos llevados a cabo durante muchos años, y más recientemente mediante el vuelo de los aviones espía U-2 que, con el pretexto del desarme, seguramente enviaban datos a Washington.



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