ID de noticias: 15083
Fecha de publicación : 15 November 2015 - 02:19
Atentados de Francia
La noche del viernes, atentados terroristas en seis puntos distintos de París, incluidos un estadio, una sala de conciertos, cafés y restaurantes, dejaron al menos 128 muertos y 250 heridos. Mikail Alváraz Ruiz, activista político musulmán analiza el siniestro.


LHVnews, Europa; Ayer ocurrieron en Paris uno de esos ataques terroristas que cíclicamente hacen despertarse a los europeos de su placidez y los acercan a la realidad que en otras partes del mundo es cotidiana, muchas veces precisamente por la acción de sus propios gobiernos y otras por la complicidad de estos.Ayer ocurrieron en Paris uno de esos ataques terroristas que cíclicamente hacen despertarse a los europeos de su placidez y los acercan a la realidad que en otras partes del mundo es cotidiana, muchas veces precisamente por la acción de sus propios gobiernos y otras por la complicidad de estos.

Es normal que este tipo de acciones cause conmoción, sorpresa e indignación entre la gente común, es una lógica reacción humana por muy primaria que parezca, aunque deja de ser normal cuando la misma la protagonizan políticos y dirigentes que conocedores de las realidades difícilmente pueden, con sinceridad, sorprenderse ante este tipo de actos.

Lógica consecuencia de esta reacción popular, y más allá de las reacciones extremistas y salvajes, son las muestras de condena y condolencia, la suspensión de actividades, la convocatoria de marchas de protesta, de solidaridad, etc., etc., etc. Es la instauración temporal de la histeria colectiva.

Pero ¿quién se beneficia de realmente con todas estas acciones, con el imperio de esta histeria colectiva? ¿Realmente alguien puede creer que todas esas muestras de luto, desesperación solidaridad, por grandes que sean van a conmover lo más mínimo a los ejecutores últimos de este tipo de acciones, a los criminales del DAESH gente amorfa y sin raciocinio? Todo lo contrario, cuanto más trastorno social se consiga, más grande habrá sido su éxito, porque eso precisamente es lo que esto tipejos persiguen, y lo que les animará a seguir ese camino.

Pero después hay otros beneficiarios de la sincera e inocente reacción popular, los propios que en muchos casos han utilizado al DAESH de turno como herramienta de sus políticas exteriores e interiores y que, oportunamente, saben sacar beneficio de estas acciones bien para amparar agresiones militares, bien para amparar nuevas medidas de represión y control, para lo que este tipo de ataques terroristas actúan como verdadero engrasador justificativo y hacen que estas medidas sean incluso hasta demandadas por quienes posteriormente van a sufrirlas.

¿Qué hacer entonces ante este tipo de ataques? Es sencillo en la teoría, pero reconozco que difícil en sociedades que no están acostumbradas a ellos, pero la mejor actitud ante estos ataques es la que se tiene precisamente en esos lugares donde son o han sido moneda diaria como Iraq o esporádica como Líbano (que por cierto, también sufrió antes de ayer otro similar en Beirut sin que en esta libertaria, fraterna e igualitaria Europa causara conmoción alguna) La reacción social más adecuada ante estos ataques es precisamente ignorarlos, no prestarle atención continuar con la vida normal sin ningún tipo de aspavientos. Esta es la única alternativa para no hacerles el juego inconscientemente a quienes están detrás de este tipo de ataques, ni a los unos ni a los otros.

Escrito por: Mikail Alvarez Ruiz
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